El sensor de sobrecarga detecta cuando la carga en cabina supera la carga nominal e impide que el ascensor arranque. La EN 81-20 exige detener el ascensor cuando la carga excede la nominal en un 10 por ciento o en 75 kilogramos, el valor que resulte mayor. La condición se señaliza a los pasajeros mediante un zumbador acústico y un indicador luminoso, y las puertas se mantienen abiertas hasta que se retira carga suficiente. El sensor suele ser una célula de carga bajo la plataforma o una galga en los amarres de cables.